Xabi Monreal (Babestu): "Es preocupante la connivencia entre la Diputación y las empresas"

El pasado domingo, la asociación Babestu y Pentsionistak Martxan convocaron una manifestación en Bilbao bajo el lema los derechos no se agotan con la edad, manifestación que fuer secundada por cientos de personas. En el origen de esta concentración se encontraba, de algún modo, el conflicto laboral que vive el sector de las residencias privadas de Bizkaia.

Desde hace más de un años las trabajadoras de las residencias privadas de Bizkaia convocan huelgas. Trabajan en un servicio público pero la Diputación Foral de Bizkaia hace dejación de su responsabilidad. En este contexto se puso en cuestión la atención que reciben las personas usuarias y en su defensa, en defensa de sus intereses nació Babestu impulsada por familiares de personas usuarias de las residencias. Entre ellas Xabi Monreal, con el hemos hablado para conocer un poco mejor Babestu.  

¿Que es Babestu? ¿Quienes lo formáis?¿Cuales son vuestras reivindicaciones?

Babestu es una asociación formada por familiares de usuarios y usuarias de las residencias de personas mayores de Bizkaia, nacimos a finales del año pasado y somos unos 200 socios y principalmente somos del área del Bilbao Metropolitano. Nacimos para denunciar los recortes y el deterioro de servicio que de forma grave se está produciendo estos últimos años en las residencias de mayores de Bizkaia.

Queremos dejar claro que estas deficiencias no son solamente consecuencia de la huelga, vienen de antes. Salimos en defensa de los y las residentes, sean o no de nuestra familia. Después iniciamos una reflexión más profunda, sobre el progresivo envejecimiento de nuestra sociedad, sobre la dependencia, sobre la explotación de las mujeres trabajadoras, la ley de 2008 no se está cumpliendo, desde el año pasado hablamos de derechos universales y subjetivos, por lo tanto podemos estar ante un maltrato por parte de la administración.

¿Como valoras la manifestación del pasado domingo? ¿Por qué la convocasteis con Pentsionistak martxan?

Muy positiva, hay que destacar la alta participación de la ciudadanía, y además fuimos capaces de concitar el apoyo de 9 sindicatos, de la Carta Por los Derechos Sociales de Euskal Herria y de otros agentes sociales. Hoy en día no es fácil poner de acuerdo a todos los sindicatos, pero lo logramos. Por otro lado, las sinergias que hemos tenido hasta el momento con Pentsionistak Martxan son lógicas, ellos también están preocupados por la atención a las personas mayores. No podemos olvidar que nuestros mayores han vivido y sufrido las consecuencias de esta crisis.

¿Cuales eran las reivindicaciones principales?

Por una lado nos preocupa la escasez de medios materiales de las residencias, pero la falta de control por parte de la administración y la falta de profesionales de atención directa son los asuntos más preocupantes. Sobre este punto debemos implementar otro ratio, tenemos que llegar a una proporción de 3 a 1 en gerocultores y celadores nocturnos. Para ello es necesario actualizar el decreto que se aprobó en el parlamento en 1998. Deseamos equipara nuestros servicios a los estándares europeos. Finalmente, la atención social, los servicios sociales, no pueden convertirse en un momento. Como dijo Aresti, hemos salido a la calle a defender nuestra casa contra los lobos.

¿En qué situación se encuentra el conflicto de las residencias? ¿Veis una pronta solución?

Sin salida, la connivencia entre el gobierno de la Diputación y las empresas privadas es sospechosa. Se reprochan responsabilidades mutuas sin solucionar nada. Y así seguimos, según las palabras de unos y otros ofrecen un servicio de calidad, pero eso no es cierto. Por otro lado la Diputación afirma que ante las incidencias acudamos a inspección, pero sabemos que el control de la administración no funciona y esto es muy preocupante. Si la Diputación quiere puede forzar la solución, como hizo la Diputación de Gipuzkoa en la legislatura anterior o el Ayuntamiento de Iruña con los servicios municipales. El servicio debe estar en manos de la Diputación, bajo la dirección, control y dirección públicas.

A pesar de que la huelga tiene efectos sobre los cuidados de vuestros familiares os mostráis a favor de las reivindicaciones de las trabajadoras.

Como dijo Olof Palme, para superar la precariedad de un servicio público son necesarias la opinión de los y las trabajadoras y de los y las usuarias. Tanto los familiares como las trabajadoras pedimos que nuestro mayores tengan mas manos y mas ojos para cuidarlos, Coincidimos en la petición del cambio de ratio. Además si las condiciones de las trabajadoras son dignas y de calidad la calidad del servicio que reciben nuestros mayores será mejor.

¿Como valoras la actitud de la Diputación y su responsabilidad?

La actitud de la Diputación, su juego de apariencias es preocupante. Vemos una falta total de autocrítica; no puede ser que ante la multitud de incidencias, y tras uno año de conflicto, y frente a la opinión de las familias se empeñen en decir que se trata de un problema de negociación colectiva entre las trabajadoras y las empresas. En la lógica de las empresas está la obtención de beneficios económicos y eso entra en contradicción con los derechos de las personas mayores que establece la ley. La Diputación debe ofrecer un servicio publico y de calidad.

¿Cuales son vuestros siguientes pasos?

Vamos a seguir como hasta ahora, en la calle y en las instituciones reclamendo nuestros derechos. Hemos estado dispuestos a hablar con todos los agentes sociales y políticos y nadie nos tiene que ver como enemigos, nuestras reivindicaciones buscan la mejora del servicios publico, lograr un servicio de calidad. Nuestro objetivo es fomentar el debate.