Refugiados, Siria, Europa.

1.-Refugiados

Las continuas imágenes de refugiados retenidos, reprimidos o ahogados en las puertas de la Unión Europea (UE) son algo más que indignantes. Refugiados y refugiadas que huyen del horror de la guerra y que se encuentran atrapados entre dos injusticias. Más allá de la vergüenza de ver la cara más insolidaria de Europa, debemos denunciar algo más objetivo, la vulneración de la normativa europea e internacional en materia de asilo y refugio por parte de las mismas instituciones, algo que acarrea responsabilidades.

 Por si fuera poco, la UE y Turquía han firmado un vergonzoso acuerdo, mercantilizando a las y los refugiados. Un pacto que vulnera el mismo principio de “no devolución”  de la Convención de Ginebra que garantiza que las personas no sean expulsadas a un país donde su vida corra peligro. Un acuerdo por medio del cual la UE desea que Turquía actúe como el policía europeo y se convierta en el gran campo de refugiados y todo ello sin tener en cuenta las graves violaciones de los DDHH reportadas en la República turca, por los informes de la misma Comisión Europea. De igual forma, las expulsiones colectivas son contrarias al derecho internacional, donde la evaluación de una solicitud de asilo debe ser individual y además no puede estar basada exclusivamente en la nacionalidad, ya que sería discriminatorio. Por ello, a la vez que se solicitan medidas eficaces como las vías seguras, debemos solicitar a la UE que no ratifique ese acuerdo por inmoral e ilegal.

Solamente el pasado año, 4000 personas perecieron tratando de llegar a Europa, la mayoría menores y mujeres, por lo que ante esta emergencia lo primero debería ser impulsar medidas para buscar vías legales para llegar a Europa, sin riesgos. De igual forma, lo lógico sería abordar el asunto desde una visión humanitaria y no policial-militar.

2. Siria,

Teniendo en cuenta que la mayoría de refugiados y refugiadas que intentan llegar a Europa procede de Siria. Cabría preguntarnos cuál es la razón por la que es tan difícil parar ese conflicto. Sin entrar en un análisis histórico del conflicto, que para eso ya hay uno muy didáctico en las redes sociales, la realidad es que estamos ante uno de los conflictos más poliédricos y complejos de los últimos años.

En 2011 la “primavera árabe siria” que aspiraba y reclamaba mayores derechos y libertades contra el dictador se truncó como en otros Estados árabes, por diferentes motivos. Por un lado, el apoyo de Rusia, con bases militares e intereses geoestratégicos en el país y de Irán y Hezbolá  a Al Assad por razones religiosas ( chiitas como la minoría Alauita sobre la que se sostiene el régimen) luchaba contra diferentes milicias desorganizadas y con intereses diferentes. Por otro lado, pronto se hicieron fuertes las organizaciones yihadistas EI y AN, que tenían como base operativa la vecina y desmembrada Irak, y por último las guerrillas kurdas defendiendo heroicamente su territorio y a su población. Si nos hacemos la foto de todos luchando contra todos y por otro lado la participación de los Estados extranjeros como EEUU, Francia, Rusia, Irán, Arabia Saudí, Jordania y Turquía, entre otros, cada cual apoyando o atacando a quien le interese por razones geoestratégicas, nos hace estar ante un gran conflicto de difícil solución. Aunque una débil tregua consiga frenar el enfrentamiento, lamentablemente la lacra yihadista seguirá estando presente. Sin obviar el trasfondo de un conflicto histórico étnico-religioso en el que la gran mayoría sunita es dirigida por la minoría alauita (chiita) y que desde hace décadas a estado ahí. Por si fuera poco, la brutalidad con la que el Régimen de Al Assad ha luchado contra las guerrillas de la oposición como contra las organizaciones yihadistas, ha producido según datos de las NNUU el mayor número de víctimas civiles del conflicto, por lo que la reconciliación será una labor complicada. Aun así los esfuerzos de la comunidad internacional deberían ir encaminados a solucionar el conflicto y buscar una salida justa y duradera para Siria.

3.- ¿ La responsabilidad de Europa?

Qué duda cabe que éste es un fenómeno poliédrico, en el cual es obvio que ciertas intervenciones en Oriente Medio, Afganistán, Irak, Libia o Siria… han sido un caldo de cultivo para el crecimiento del yihadismo y para la desestabilización. Ahora bien, no es la única, en esos conflictos han participado de alguna u otra manera otros Estados como Rusia, Irán, los Estados del Golfo…. Podríamos decir que la responsabilidad externa es compartida, sin quitar un ápice de culpa a los Estados Occidentales. Al igual que si debemos criticar la venta de armas de Estados de la UE a Estados que no respetan los DDHH como Arabia Saudí o Turquía, también estados como Rusia lo hacen a esos mismos países y a Irán o Siria, por lo que el problema continuará estando presente hasta que todos los Estados se comprometan a no vender armas a este tipo de Estados. Por último, cabe mencionar una obviedad que en ocasiones olvidamos, los Estados de Oriente Medio han sido y son capaces de llegar a niveles de destrucción dantesca, sin necesitar para ello de la intervención directa o indirecta de “occidente” ni de otros aliados. Es más, habría que impulsar medidas para que en la que fue la “ Cuna de Civilizaciones” los principios de :“proporcionalidad, distinción y la precaución” no sean interpretados como un signo de debilidad por los gobernantes y oponentes, sino como principios básicos a respetar siempre y en todo conflicto.

Las intervenciones en Irak, Afganistán…., a parte de una fuente de injusticias y de muertes de civiles, no han servido para resolver conflictos, sino que esas regiones son, a día de hoy, más inestables de lo que eran. Los Estados europeos deberían primar las vías diplomáticas, la no injerencia, los mandatos de Naciones Unidas y el respeto a los derechos humanos siempre y en todo lugar. Ahora bien, el fenómeno del yihadismo también está en pleno crecimiento en Estados de África, Asia incluso en lugares de Europa, donde no se ha producido intervención occidental alguna, por lo que no se puede afirmar que sea Europa la causante de este problema. Más allá, recordemos que varios de los ataques, producidos en la UE, han sido reivindicadas por las organizaciones atacantes con argumentos tales como: “el insulto al profeta” o “"porque centenares de idólatras estaban reunidos en una fiesta perversa" ( Bataclan 2015). Es un problema más global, más complejo y en el cual hay que desarrollar medidas en diferentes áreas.